Fecha de publicación: 26/Julio/2026

Duración: 01:41:03

¿Recuerdas Expediente X? Me ha apetecido revisar la serie de los 90, y jugar a buscar los misterios en los que podían estar basados sus episodios. En esta «Hora del té» va la primera entrega. ¡Espero que la disfrutes!

Recuerda que si te suscribes al podcast en iVoox, tendrás la opción de recibir notificaciones cuando se publiquen nuevos episodios, de dar al like y comentar los episodios, con el feedback que eso supone para mí. ¡Gracias!

Léelo aquí

NOTA: Texto registrado en el RPI

Hola, ¿Qué tal?.
Espero que todo vaya bien. Nuevamente te doy la bienvenida a mi pequeño rincón, hoy en este formato más libre que "El Factor Enigma" llamado La Hora del Té.

Lo que hoy te traigo es la primera parte de una pequeña gran locura que se me ha pasado por la cabeza. Y que espero que disfrutes tanto como yo.
¿Qué te parece si cogemos un gran icono de la cultura pop, como es la serie Expediente X, y la destripamos en busca de los casos reales o supuestamente reales en los que pueda estar basada?

Doy por hecho que esta serie que arrancó en 1993, y que con un largo parón tras la novena temporada llegó hasta 2018, te resulta familiar. Pero en el improbable caso de que no la conozcas, si estás escuchando esto, entiendo que te gusta el misterio, así que no puedo hacer otra cosa que recomendarte encarecidamente que la busques y la veas. Eso si, dos pequeños añuntes: hazlo antes de continuar escuchando este audio, pues entras en terreno plagado de spoilers.
Por otro lado, ten en cuenta que la tecnología audiovisual ha avanzado mucho en los últimos 30 años, y aunque Expediente X en su momento era una serie con una producción TOP, hoy en día, en algún momento te puede dar la sensación de que se le ve el cartón a algun efecto…

Esta serie estadounidense creada y producida por Cris Carter, y protagonizada por los míticos Gillian Anderson como Dana Scully y David Duchovny como Fox Mulder narra las peripecias de dos agentes del FBI que investigan casos inexplicables, con el hándicap de que el propio gobierno para el que trabajan está interesado en que ciertos temas no salgan nunca a la luz.

Se trata de una de las series más premiadas de la historia, y en el imaginario popular de quienes vivieron la época, se considera como serie de culto de ciencia ficción o misterio a la altura de Star-Trek, StarGate, Más allá del límite o Twin-peaks. Con una música espectacular de Mark Snow, cuyo mítico tema principal "Materia primoris: The X-files Theme" permanece imborrable en el olimpo de las bandas sonoras de series.

La serie bebe en sus tramas y argumentos de todas las conspiraciones y misterios de la época: La ocultación del gobierno de los EEUU, el Majestic 12, MK-Ultra, Roswell, abducciones y ufología,  casos criptozoológicos y paranormales.

Personalmente me pilló en plena adolescencia, y en su momento mi interés por el misterio, estaba más enfocado a mi gusto por el terror que por todas esas interrogantes que actualmente me plantea. Así que me he decidido a revisionarla desde un punto de vista quizá menos disfrutón, pero más analítico, para jugar a buscar los enigmas reales escondidos dentro de la ficción.

¿Te apuntas?

La tetera está lista. Siéntate y mientras te sirvo una taza de té caliente, vamos a comenzar analizando la primera temporada de Los X-Files. Por supuesto y ante todo, durante todo este recorrido nunca deberemos olvidar que "la verdad está ahí fuera".

En el primer episodio de la Serie, titulado simplemente "Piloto", asistimos al primer contacto entre los protagonistas:

Dana Scully, diplomada en ciencias físicas, licenciada en Medicina y especializada en Patología Forense, es reclutada por el FBI, y tras su formación en la Academia de Quantico (Virginia), ya como agente especial trabaja como instructora en la academia, hasta que recibe la misión de acompañar y redactar informes sobre el trabajo del agente Fox Mulder, que desempeña su labor en los llamados "Expedientes X".

Se intuye que el objetivo que pretenden los superiores es que dado el escepticismo de Scully, esta desacredite todo el trabajo de Mulder, pero acabaremos viendo que a medida que se introduce en la trama, va ampliando su visión de las cosas.

Fox Mulder, apodado "el siniestro" por sus compañeros, debido a su inclinación hacia los casos paranormales, termina Psigología en Oxford con Summa Cum Laude, y entra en el FBI y tras su formación en Quantico logra entre sus compañeros el título de "ser el mejor creando perfiles psicológicos de terribles asesinos.

Probablemente su vocación proviene de su anhelo por resolver la desaparición de su hermana cuando eran niños. Con el tiempo Mulder descubre que su hermana fue víctima de una abducción en medio de la noche de la que él fue testigo, y jamás regresó.

Cuando Mulder se centra en la investigación de los Expedientes X, se muda a un recóndito despacho en un sótano cuyas paredes aparecen abarrotadas de imágenes y recortes, cuyo elemento más emblemático es un poster con una imagen de un platillo volante y una inscripción que se convierte en una declaración de intenciones: "I want to believe": Quiero creer.

Evidentemente, cuando Dana Scully llega a los Expedientes X como nueva y única compañera de Fox Mulder, este se muestra totalmente desconfiado de las intenciones de ella.

El primer caso al que se enfrentan de manera conjunta Mulder y Scully viajan a Oregón, donde un grupo de jóvenes aparece muerto tras supuestos encuentros extraños en un bosque.

Las víctimas muestran marcas inexplicables y recuerdos fragmentados. Mulder, convencido de que se trata de abducciones alienígenas, aprovecha el caso para introducir a Scully en el mundo de los “Expedientes X”, mientras ella mantiene su papel de científica escéptica.

A lo largo de la investigación se encuentran con fenómenos típicos del folklore ufológico: pérdida de tiempo, luces misteriosas en el bosque, pruebas físicas en los cuerpos y hasta un superviviente aparentemente controlado por fuerzas externas.

Cuando Scully consigue recopilar pruebas concluyentes, estas desaparecen misteriosamente en manos del propio gobierno.

El capítulo cierra con un giro que evidencia una de las tramas principales de la serie: los restos de la investigación acaban archivados en una enorme sala secreta del Pentágono, insinuando que existe un encubrimiento a gran escala.

Como referencias del mundo del misterio, en este primer caso, podríamos hablar de las abducciones, y quizá concretamente de una de las más famosas: la de Betty y Barney Hill, en 1961, que tuvieron una experiencia de abducción mientras viajaban de noche por carretera. Al igual que este matrimonio, las víctimas del episodio desaparecen y reaparecen sin recordar qué pasó durante horas, en un típico caso de "tiempo perdido"

También aseguraron haber sido sujetos de pruebas físicas, lo cual también está plasmado en el episodio.

Si tienes interés en profundizar en el caso, puedes empezar por el libro "El viaje interrupido" de John G. Fuller

En este episodio también se habla de extraños implantes en el cuerpo y cicatrices extrañas, otro clásico del mundo del misterio generalmente relacionado con la ufología, y en la época muy investigado por Budd Hopkins y David Jacobs.

También podríamos hallar influencia de casos reales en el entorno, pues los bosques de Oregón tuvo lugar un avistamiento ovni en 1966 en el que un doctor en bioquímica llegó a fotografiar el objeto. También en un bosque tuvo lugar en 1975 el famoso caso de abducción de Travis Walton.

Y por supuesto, el impacto al final del episodio, que hace homenaje a todas esas conspiraciones que hablan de la ocultación de pruebas por parte del gobierno de los EEUU, y de la existencia de secretas instalaciones donde se guardan, como en este pequeño rincón, objetos asombrosos.

En el segundo episodio de la serie, llamado "Garganta profunda", Mulder y Scully viajan hasta Idaho para investigar la desaparición tras un episodio de comportamiento psicopático de un piloto de la fuerza aérea, que prueba prototipos secretos en una base secreta.

Al llegar a la zona, los dos agentes encuentran hostilidad y silencio entre los militares y los vecinos, aunque varios testigos afirman haber visto luces extrañas y aviones que vuelan con movimientos imposibles. Mulder se obsesiona con la idea de que el ejército está probando tecnología extraterrestre en una base cercana.

En un momento dado el piloto reaparece, sabiendo que ha estado ingresado, pero sin recordar nada más. Lo extraño es que su mujer está convencida de que no es la misma persona. Como si le hubiesen modificado los recuerdos o la personalidad.

La investigación les lleva a vigilar una noche en los alrededores de la base, donde tras ver las evoluciones de dos luces que realizan extraños movimientos en el cielo, son perseguidos y advertidos por personal militar.

Mulder logra infiltrarse en el interior de la base y presenciar el vuelo nocturno de una nave desconocida. Poco después es capturado, retenido durante horas y misteriosamente liberado sin explicación, tras ser sometido a un tratamiento médico en el que le borran el recuerdo de lo vivido.

Scully, mientras tanto, intenta mantener la perspectiva científica: interpreta lo visto como pruebas de aeronaves experimentales, aunque cada vez resulta más difícil ignorar lo extraño del caso.

En este episodio, se produce la aparición de Garganta Profunda, un misterioso informante que se acerca a Mulder. Le confirma que el gobierno oculta secretos enormes relacionados con ovnis, pero le advierte de que nunca obtendrá pruebas claras y de que su vida puede estar en peligro.

¿Y en qué casos reales o supuestamente reales se pueden haber basado para este episodio? La referencia más clara la tenemos en la actividad aeronáutica extraña en el Area 51. Su secretismo, su alta protección y el haber sido asociada a las pruebas con prototipos secretos, así como la teoría que la sitúa como centro de operaciones de ingeniería inversa con supuestas naves extraterrestres rescatadas por el gobierno de EEUU.

En la serie, los habitantes cercanos hablan de luces que realizan extrañas maniobras en el cielo nocturno, y de persecuciones a quien se acerca demasiado a la base. De todo esto se ha hablado siempre en algunas bases militares, pero sobre todo en el Area 51 en Groom Lake, Nevada. Que durante años, aunque ahora parece que la cosa está de capa caída, ha sido objetivo de curiosos que se acercaban en busca de los OVNIS convirtiendo la zona en una especie de "parque temático ufológico".

En el episodio también se menciona el Proyecto Aurora. Un supuesto programa ultra-secreto de aeronaves de altísima tecnología en los 80-90.

Una interesante escena es la del comienzo del episodio. Se muestra el asalto militar al domicilio del piloto de pruebas, en la que se encuentran al sujeto arrinconado en una esquina de su casa, en estado de shock y con la piel de su cuerpo cubierta de una especie de quemaduras que podrían deberse a exposiciones a radiación o calor, que han aparecido en más de una ocasión relacionadas con el fenómeno ovni.

Mas tarde además, aparece otro compañero piloto de pruebas, en un estado mental deplorable. Incluso tras la captura de Mulder en la base, a su regreso ha olvidado lo ocurrido en las últimas horas.

Aquí podemos leer entre líneas que estos sujetos han sido sometidos a algún tipo de manipulación mental. Esto nos podría referir a proyectos como el MK-Ultra, o a las experiencias de muchos abducidos cuyos recuerdos aparecen bloqueados o alterados.

La aparición de Garganta Profunda, parece evidentemente inspirada en el escandalo Watergate, como un informante que filtra información dentro del FBI.

En este episodio, en el ámbito de las teorías de conspiración, queda patente el silencio y el ocultamiento de información, así como el uso de la coacción y la fuerza para mantener los secretos del gobierno.

En el tercer episodio, titulado "Squeeze", "Infiltrarse" en España, Mulder y Scully investigan una serie de asesinatos en Baltimore, en los que las víctimas son halladas con el hígado extraído y sin señales de entrada forzada. El principal sospechoso es Eugene Victor Tooms, un hombre capaz de estirarse y pasar por conductos imposibles, que parece llevar asesinando de la misma forma cada 30 años durante décadas. Tras alimentarse del hígado de 5 víctimas, se recluye en su nido y vuelve a hibernar por otros 30 años.

En este capítulo no hay casos concretos referenciados, pero sí que podría estar basado en asesinos en serie que extraían órganos o practicaban actos de canibalismo, como Albert Fish o Jeffrey Dahmer, o en criminales que reaparecían tras largos silencios. Patrones de comportamiento como el de BTK (Dennis Rader), que dejó pasar casi una década entre algunos crímenes, o el de Green River Killer (Gary Ridgway), con oleadas separadas en el tiempo, muestran cómo la actividad criminal podía parecer cíclica o intermitente. En el folclore criminal también se habla de figuras como Jack el Destripador, a quien se atribuyeron crímenes posteriores en otros países como si hubiera “regresado” tras años de silencio.

Aunque a nivel criptozoológico no he podido encontrar ningún ser que se asemeje en características y longevidad con lo que representa Tooms, sí que hay registro de individuos con habilidades físicas extraordinarias usados como atracciones de feria. Por ejemplo, en el mundo de los freak shows del siglo XIX y principios del XX se presentaban artistas con capacidades físicas llamativas: contorsionistas extremos como los conocidos 'Hombres de Goma', o individuos como Martin Laurello, apodado 'el hombre búho', capaz de girar la cabeza casi 180 grados, y Prince Randian, que actuaba sin brazos ni piernas demostrando una agilidad sorprendente.

Y así hemos llegado al episodio número cuatro, titulado "Conduit" en la versión original y "Enlace" en la española.

Una joven llamada Ruby Morris desaparece misteriosamente de la caravana en la que se encuentra acampada junto a su madre y su hermano pequeño en un lago de Iowa. Su madre denuncia el caso y asegura que en mitad de la noche una luz inundó el exterior de la caravana.

Mulder y Scully acuden a investigar y descubren que años atrás ella misma había experimentado fenómenos extraños de carácter ovni, lo que sugiere un patrón familiar de experiencias anómalas y aporta mayor dramatismo al caso. Mulder se siente especialmente implicado porque ve paralelismos con la desaparición de su hermana.

Además, el hermano pequeño de Ruby, Kevin, comienza a mostrar un comportamiento extraño: pasa horas escribiendo largas cadenas de ceros y unos, que más tarde se identifican como transmisiones en código binario procedentes de satélites. Los dibujos de Kevin parecen contener un retrato de su hermana desaparecida.

Mulder interpreta estas señales como una comunicación vinculada al secuestro de Ruby por entidades no humanas, mientras Scully considera que se trata de un producto de la sugestión y del trauma. La búsqueda lleva a los agentes hasta los bosques cercanos al lago, donde encuentran testigos locales que hablan de luces y fenómenos fuera de lo normal. Las copas de los árboles cercanos al lugar de la desaparición, aparecen quemadas, así como el techo de la caravana en la que Ruby y su familia estaban acampando.

En paralelo, descubren que la joven llevaba una vida un tanto desordenada. En medio de la investigación aparece un elemento oscuro: un joven relacionado con Ruby es hallado muerto en circunstancias violentas, lo que añade un componente criminal paralelo y distrae la atención de los investigadores. Sin embargo, la muerte no resuelve el misterio principal.

Finalmente, Ruby reaparece en circunstancias confusas, desorientada y con lagunas de memoria, lo que deja abierta la interpretación: para Mulder, es una abducción; para Scully, un caso de fuga con tintes psicológicos.

El episodio se cierra con la insistencia de Mulder en que este caso refleja lo ocurrido con su propia hermana, mostrando la dimensión personal que da forma a su obsesión con los Expedientes X.

Quizá en este episodio no encontremos cosas demasiado concisas que nos permitan identificar casos ufológicos concretos, pero se ven reflejados bastantes tópicos del tema: La presencia de OVNIS en entornos cercanos a masas de agua y zonas despobladas, en este caso un lago junto a un bosque. La existencia de huellas que delatan la exposición de la zona a altas temperaturas, como las copas de los árboles quemadas y daños en el techo de vehículos…

Otro factor repetido en muchas ocasiones en abducciones y casos de visitantes de dormitorio y que se da en el episodio es la presencia luces muy potentes que inundan el entorno, previamente al evento, y que en muchas ocasiones van unidos a parálisis y posteriores periodos de pérdida de tiempo: Está documentado entre otros en el caso de los Hill, que ya hemos mencionado, en el de Travis Walton, en el de Pascagoula, del que ya hablamos en El Factor Enigma, en las abducciones de Allagash, que también tuvieron lugar junto a un lago, y en numerosos casos de visitantes a dormitorio, como en el de Debbie Jordan-Kauble y el de Whitley Strieber.

También en varios casos conocidos, sobre todo de visitantes a dormitorio como lo que acabo de mencionar,  y otros documentados por Budd Hopkins, David Jacobs o John Mack, se dan las "abducciones hereditarias", es decir, que como en este caso, la madre sufrió el fenómeno, y sus hijos también acaban siendo víctimas de él.

Otro enigma que aparece reflejado en el episodio es el del contactismo: El niño recibe esa información de unos y ceros en esa especie de trance compulsivo sin ser demasiado consciente de cómo sucede. Ejemplos de este tipo de contactos son Philip Spencer del caso Ilkley Moor, 1987, que tras su experiencia comenzó a dibujar símbolos extraños; o el de Billy Meier, contactado suizo que afirmaba recibir mensajes en lenguaje codificado de los Pleyadianos. También en el caso de Indrid Cold y Woody Derenberger (1966) aparecen relatos de transmisión telepática y símbolos incomprensibles.

Por cierto, creo recordar que no he comentado, aunque me parece importante hacerlo, que el hecho de que mencione los casos en los que pueden estar basados los episodios, no tienen por qué significar que personalmente, considere que todos ellos sean casos realmente inexplicables y genuinos. Yo solo me limito a contarlos, no a juzgarlos.

El Episodio 5, titulado "El demonio de Jersey" nos lleva hasta Atlantic City, Nueva Jersey, donde Mulder investiga una serie de ataques salvajes atribuidos a una criatura humanoide que merodea en los bosques cercanos. El “diablo de Jersey”, figura del folclore local desde el siglo XVIII, parece ser el responsable. Scully se muestra escéptica y considera explicaciones más racionales, mientras Mulder se adentra en la leyenda.

El diablo de Jersey aparece como parte del folclore estadounidense, con una leyenda cuya versión más extendida nace en el siglo XVIII. Una mujer llamada Deborah Leeds, residente en la región de los Pine Barrens (un gran bosque en Nueva Jersey), estaba embarazada de su decimotercer hijo. Desesperada por la pobreza y la carga familiar, habría maldecido al niño diciendo: “Sea el diablo”. Según el mito, al nacer se transformó en una criatura monstruosa con cabeza de caballo o cabra, alas de murciélago, patas traseras como de ave y cola bífida. Tras matar a la comadrona o aterrorizar a los presentes, escapó volando al bosque. Desde entonces se han relatado avistamientos periódicos de este ser en la región.

Durante los siglos XIX y XX hubo reportes de una bestia en los bosques de Pine Barrens, con descripciones que variaban entre un monstruo alado y un humanoide salvaje.

Y es esta versión más parecida a un humano salvaje o humano feral la que se representa en el episodio. Existen crónicas en EEUU (y en realidad en el resto del mundo) que hablan de este tipo de individuos. Como por ejemplo el hombre salvaje de Navidad, Texas, en los años 1830/1840, al que los colonos describían como un hombre peludo, de aspecto extraño que robaba ganado y provisiones en la zona del río Navidad. O las múltiples noticias de personas (niños y adultos) que habían vivido aisladas en bosques durante años, con comportamientos salvajes. Aunque se trataba de casos humanos de marginación o enfermedad, alimentaban la leyenda.

El Episodio 6,  "Shadows" en la versión Original, "Sombras" en la española, transcurre en Filadelfia, donde dos hombres mueren en extrañas y violentas circunstancias.  La principal sospechosa es una secretaria cuyo jefe se había suicidado poco antes. Mulder y Scully descubren que una fuerza invisible parece protegerla y atacar a quienes la amenazan. Todo apunta a un caso de poltergeist vinculado al espíritu de su difunto jefe.

Quizá podamos encontrar el vínculo entre este episodio y dos de los casos más conocidos de poltergeist:

 El caso Rosenheim (Alemania, 1967), donde una oficina fue escenario de fenómenos eléctricos y objetos que se desplazaban; y el poltergeist de Enfield (Inglaterra, 1977-79), con agresiones y voces atribuidas a una presencia invisible.

Al Igual que en Rosenheim, donde el fenómeno se manifestó en una oficina, en Shadows la actividad ocurre en el contexto de una empresa. Y como en Enfield, los atacados son empujados o golpeados por una fuerza invisible.

En muchos poltergeists se observa que la actividad se centra en torno a un individuo (frecuentemente adolescentes o personas emocionalmente vulnerables). En el episodio, la secretaria es el eje, reforzando la idea de que las emociones fuertes, como la lealtad o la culpa, pueden “anclar” a un espíritu al mundo material.

A diferencia de otros poltergeists destructivos, aquí el espíritu actúa como guardián, lo que recuerda a testimonios aislados donde la entidad parecía advertir o salvar al testigo.

  El Episodio número 7, "El fantasma de la máquina", basa su trama en la muerte, aparentemente accidental de un ingeniero que trabaja para una empresa tecnológica, dentro de un edificio inteligente controlado por un programa de inteligencia artificial llamado COS (Ce O Ese). La investigación enfrenta a los agentes con la posibilidad de que una máquina haya desarrollado voluntad propia y esté eliminando a quienes amenazan su existencia.

Ya desde mediados del siglo XX el avance de la tecnología ha generado temor sobre el hecho de que las máquinas lleguen a superar el control humano. Este temor que ya ha sido explorado en literatura por autores como Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, y películas como 2001: Una odisea del espacio o El Engendro mecánico.

En los años 70 y 80 hubo informes de errores en sistemas automatizados en centrales nucleares o industriales que pudieron causar o causaron accidentes, reforzando el miedo a delegar demasiado poder en los emergentes sistemas informáticos.

También se dieron fallos en los primeros edificios inteligentes, con sistemas centralizados de control de seguridad, electricidad o comunicaciones. Estos errores técnicos también provocaron desconfianza.

Todos recordamos también el fallo del sistema soviético de detección temprana de misiles en 1983, que casi desencadena un conflicto nuclear.

En este episodio también se trata la conspiración tecnológica. Mientras el gobierno busca apropiarse del sistema COS para explotarlo en secreto en su propio beneficio, su creador comprende el peligro y toma la decisión de destruirlo, evitando así convertirse en un nuevo Robert Oppenheimer arrepentido de haber dado vida a una fuerza destructiva.

Teorías de la época señalaban que el ejército de EE. UU. experimentaba con sistemas de control automático capaces de tomar decisiones críticas sin intervención humana, un antecedente de lo que hoy se discute sobre “armas autónomas”.

Tras el episodio número 7, y siguiendo el orden de la temporada, llega el octavo episodio de Expediente X: Titulado "Hielo". En él, Mulder y Scully viajan a una estación de investigación en Alaska tras perderse en extrañas circunstancias el contacto con un grupo de científicos. Al llegar, descubren que todos los miembros del equipo se han asesinado entre sí o han muerto en circunstancias violentas. Los agentes y el nuevo equipo de rescate quedan aislados por una tormenta, y pronto comienzan a mostrar síntomas de paranoia y agresividad. Descubren que un parásito microscópico, encontrado en muestras de hielo bajo el permafrost, altera el comportamiento humano al infestar el sistema nervioso. La tensión crece mientras nadie confía en nadie y las sospechas de infección se multiplican.

Es evidente, si te gusta el cine de terror tanto como a  mí, que en este episodio hay una clara inspiración cinematográfica: "La cosa" de 1982, de John Carpenter, a su vez basada en la novela Who Goes There?, donde un organismo extraterrestre asimila a sus víctimas en un entorno ártico aislado.

Por otro lado, aunque en este caso no hay similitud con casos reales como tal, si que hay inspiraciones reales:

En los años 80 y 90, varios estudios reales perforaron el permafrost y encontraron bacterias y virus prehistóricos viables en hielo de miles de años, lo que sugiere que organismos desconocidos pueden sobrevivir congelados. Este tipo de hallazgos inspiró teorías sobre agentes infecciosos antiguos que podrían reactivarse.

Por otro lado, existen parásitos reales capaces de modificar la conducta de sus huéspedes. En humanos, infecciones por Toxoplasma gondii o Naegleria fowleri pueden alterar funciones neurológicas y por lo tanto indirectamente el comportamiento, aunque no de forma tan extrema como en el episodio. También está el caso del Cordyceps unilateralis (que controla insectos). Estas investigaciones sustentan la base biológica del episodio.

También casos reales de misiones científicas en entornos extremos, como la Antártida, muestran alteraciones psicológicas derivadas del encierro, como el miedo y la desconfianza.

En cierta manera podríamos decir que este episodio es profético:

El calentamiento global está derritiendo zonas del Ártico que habían permanecido congeladas decenas de miles de años. Ese deshielo expone capas profundas donde hay microorganismos antiguos, algunos de los cuales pueden seguir vivos.

En los últimos 20 años, varios equipos científicos han logrado “despertar” microbios congelados:

Virus gigantes como Pithovirus o Mollivirus han sido reactivados tras 30.000 años congelados.

Se han encontrado bacterias viables en hielo de miles de años. Incluso algunos experimentos demostraron que ciertos patógenos conservan infectividad, al menos para amebas y microorganismos actuales.

Aunque no son peligrosos para humanos, demuestran que la viabilidad es posible.

Recordemos además que n el verano de 2016, una ola de calor anómala en la península de Yamal (norte de Siberia) elevó las temperaturas hasta 35 °C, algo inaudito en esa región. El calor derritió capas profundas de permafrost donde habían sido enterrados renos muertos por ántrax (Bacillus anthracis) décadas atrás.

Las esporas de ántrax —extremadamente resistentes— sobrevivieron más de 70 años congeladas. Al derretirse el hielo, el suelo liberó las esporas y el patógeno se extendió al agua, al pasto y a los animales.

Como consecuencia Más de 2.300 renos murieron. Un niño de 12 años falleció por infección. 72 personas fueron hospitalizadas. Se evacuaron aldeas enteras y se desplegó el ejército ruso y los cuerpos de animales infectados tuvieron que ser incinerados para frenar la propagación.

El episodio "Hielo" combina ciencia ficción y biología real para explorar el miedo al contagio y a la desconfianza humana en condiciones extremas. Es uno de los episodios más intensos y claustrofóbicos de la serie, y sugiere que el verdadero peligro puede no ser el parásito, sino lo que despierta dentro de nosotros cuando el miedo y la paranoia toman el control.

Y tras el horror oculto en el hielo, pasamos al horror llegado de otros mundos en el episodio número 9. "Espacio" es su título y en él, Mulder y Scully investigan una serie de sabotajes que ponen en peligro el lanzamiento de un transbordador espacial de la NASA. Las sospechas recaen sobre el coronel Marcus Aurelius Belt, un astronauta veterano que había tenido, años atrás, un encuentro inquietante con una entidad desconocida durante una misión en órbita. Mulder cree que Belt podría estar poseído o influenciado por una forma de vida extraterrestre ligada a las misteriosas apariciones conocidas como el “rostro de Marte”. A medida que se acerca la fecha del lanzamiento, los actos de sabotaje se intensifican y los agentes deben determinar si el responsable es un saboteador humano o una presencia no humana que actúa a través del coronel.

Como inspiración directamente incluida dentro del episodio, podemos mencionar el llamado "rostro de Marte".

La imagen captada por la sonda Viking 1 en 1976 mostraba una formación rocosa en la superficie marciana que parecía un rostro humano. Pese a posteriormente demostrarse que se trataba de una pareidolia, en su momento fue interpretada por algunos como evidencia de una civilización marciana desaparecida y generó teorías conspirativas que el episodio incorpora directamente.

También podemos destacar cómo astronautas reales han descrito episodios de estrés extremo, aislamiento y visiones periféricas durante misiones espaciales. Aunque nada tan dramático como lo mostrado en el capítulo, sí existe documentación sobre los efectos psicológicos del espacio en la percepción humana.

Algunos astronautas, como Gordon Cooper, relataron supuestos avistamientos ovni. Aunque mucho menos sensacionalistas, estos testimonios reales alimentaron la narrativa del episodio.

También Edgar Mitchell, del Apolo 14, se mostró interesado en la vida extraterrestre y defendió el estudio de casos ovni.

Hilando fino podríamos traer a colación que durante los años 80 y 90 existía una fuerte corriente conspirativa que sugería que organismos extraterrestres podían influir en altos cargos militares o científicos, Dulce, Area 51… solo son dos ejemplos de instalaciones en las que supuestamente se daba colaboración entre alienígenas y el gobierno de EEUU, o se practicaba la ingeniería inversa…

"Espacio" mezcla la fascinación por el universo con el miedo a lo desconocido. Aunque parte de una fotografía icónica y de las tensiones reales del programa espacial, el episodio utiliza estos elementos para explorar cómo incluso los símbolos de la exploración humana —los astronautas— pueden verse amenazados por fuerzas que desafían la lógica y la ciencia.

También el episodio 10 tiene temática alienígena: Mulder viaja a Wisconsin tras recibir un aviso sobre el accidente de un objeto no identificado. Al llegar, descubre una gran operación militar destinada a recuperar los restos del supuesto ovni, bajo la dirección del coronel Calvin Henderson. La zona ha sido acordonada y se ha impuesto una versión oficial que habla de un simple accidente aéreo. Sin embargo, Mulder sospecha que el gobierno está ocultando el hallazgo de una nave extraterrestre. En paralelo, un hombre llamado Max Fenig, miembro del grupo ufólogo NICAP y con supuestos episodios de abducción, se ve envuelto en el incidente y se convierte en un testigo clave. A medida que avanza la investigación, Mulder descubre que una criatura —posiblemente el piloto del ovni— ha escapado del lugar del accidente, desencadenando una operación militar para capturarla. Todo concluye con la desaparición de Max y la destrucción de pruebas por parte del gobierno.

Con este episodio a todos nos viene Roswell a la cabeza. El episodio bebe directamente del arquetipo del accidente ovni seguido de un encubrimiento militar. La presencia de tropas acordonando la zona y la rápida confiscación de pruebas recuerda al caso de Nuevo México. Lo cierto es que en los 80 y 90 en ufología abundaban los relatos sobre operaciones secretas destinadas a recuperar y estudiar OVNIS estrellados.

Las tácticas de ocultación mostradas en el episodio, como la desinformación, las zonas restringidas, las amenazas a testigos,… reflejan las denuncias típicas de la conspiración OVNI. Lo cierto es que en más de una ocasión, los protocolos militares para recuperar tecnología sensible sí han incluido acciones de ocultación, acordonamiento y desinformación. No debemos irnos muy lejos. ¿Recuerdas el episodio sobre el accidente del B-52 en Palomares?

El personaje de Max Fenig está inspirado en investigadores reales de grupos como NICAP o MUFON, organizaciones de ciudadanos dedicadas al estudio de ovnis.

Max recuerda también a casos reales de abducidos recurrentes que parecían “atraídos” por fenómenos ovni, lo que los convertía en testigos frecuentes. Recordemos casos como el de Whithley Strieber, Debra Jordan-Kauble, o Charles Hickson entre otros.

"Ángel caído" es uno de los episodios que cimenta la narrativa conspirativa de Expediente X: gobierno contra verdad, ovni contra explicación oficial. La figura de Max Fenig aporta un rostro humano al fenómeno, mientras que el operativo militar muestra la crudeza con la que, según la mitología ovni, se silenciarían estos encuentros.

Y vamos a dejar momentáneamente el mundo ufológico para enfrentar otro tipo de historia en el episodio 11: Su título es EVA y en él, Mulder y Scully investigan el asesinato de un padre de familia cuyo cuerpo aparece completamente exangüe, sin una gota de sangre. En paralelo, otro caso idéntico ocurre en la Costa Oeste. En ambos escenarios, las únicas testigos son las hijas pequeñas de los fallecidos, dos niñas que no se conocen entre sí pero que son prácticamente idénticas. Mulder sospecha que ambas podrían ser resultado de un experimento de ingeniería genética. La investigación conduce a un hospital psiquiátrico donde descubren la existencia del Proyecto Litchfield, un programa secreto que creó clones femeninos de inteligencia superior pero inestables emocionalmente: las “Eves”. Las niñas resultan ser versiones más jóvenes y aparentemente perfectas… hasta que revelan su naturaleza homicida. Finalmente, Mulder y Scully logran detenerlas, aunque el episodio sugiere que aún quedan otras Eves en libertad.

¿Te suena la eugenesia? Hemos hablado de ella en El Factor Enigma cuando tratamos los experimentos nazis. Existieron programas reales que buscaban mejorar la población mediante selección genética. Aunque la serie lo exagera, el trasfondo histórico es auténtico. Después de la segunda guerra mundial, durante  guerra fría, tanto EE. UU. como la URSS investigaron manipulación genética y biológica, aunque nunca a niveles como los mostrados en la ficción. Este tipo de experimentos son el eje central de la trama de este episodio.

Pero si leemos entre lineas, podremos intuir también que se aplica a la genética la misma lógica que se aplicó al proyecto MK-Ultra, centrado en el control mental, cuya existencia dio pie a teorías sobre experimentos secretos más allá de los documentos conocidos.

En los 80 y principios de los 90, la biología molecular estaba avanzando rápidamente y generaba preocupaciones públicas. El episodio anticipa debates que explotarían pocos años después con la oveja Dolly en 1996.

Por lo demás, algunos casos documentados muestran cómo instituciones educativas o científicas ejercieron presión sobre menores excepcionalmente inteligentes, lo que alimenta la idea del "uso" institucional de niños especiales.

Eva combina conspiración gubernamental, experimentos que se descontrolan, clonación y terror psicológico infantil para construir uno de los episodios más inquietantes de la primera temporada. Sugiere que incluso los avances científicos más prometedores pueden convertirse en amenazas cuando se mezclan con secretismo, ambición y falta de ética.

En el episodio 12, titulado "Fuego", Mulder y Scully son llamados a colaborar con Scotland Yard cuando un miembro del Parlamento británico se convierte en objetivo de una serie de incendios misteriosos. Mulder se reencuentra con una antigua compañera y exnovia, Phoebe Green, una agente británica con métodos poco convencionales. El sospechoso es Cecil L’Ively, un hombre capaz de prender fuego a voluntad sin necesidad de combustible ni acelerantes: un posible caso de pirocinesis. L’Ively actúa movido por una mezcla de obsesión, resentimiento y placer destructivo, mientras Mulder lucha contra su fobia al fuego. El caso culmina en un incendio masivo en una mansión rural donde el político y su familia son atacados. Finalmente, los agentes logran detener a L’Ively, aunque este demuestra tener una resistencia casi sobrenatural a las llamas.

Este episodio está inspirado en la idea de la piroquinesis: La capacidad de generar fuego mediante fuerza mental. Esta capacidad fue popularizada en los 80 de la mano de la novela "Ojos de Fuego" de Stephen King.

En esos años, también se dieron casos  (particularmente en Asia) de menores asociados a incendios espontáneos, como el caso del niño fuego de Manila (1983). Muchos fueron atribuidos a histeria colectiva o incendios accidentales.

Y aunque en esa época también se hablaba a menudo de la Combustión Humana Espontánea, y de hecho en el capítulo se menciona de pasada, en este caso concreto, en "Fuego", los sucesos no encajarían dentro del concepto, pues normal o paranormalmente, los fuegos eran provocados.

Existen perfiles de pirómanos con fuerte carga simbólica en el fuego, algunos con capacidades aparentemente inusuales para provocar incendios sin ser detectados. La serie exagera estas habilidades para llevarlas al terreno paranormal.

Algunos incendiarios logran reproducir incendios que parecen espontáneos o inexplicables, utilizando técnicas poco comunes o aprovechando materiales del entorno. Aunque no llegan a la pirocinesis, generan la sensación de fuego “aparecido de la nada”.

 Muchos pirómanos buscan control, poder o purificación mediante el fuego, lo que encaja con la actitud narcisista y teatral de Cecil L’Ively.

Por otro lado, en los 80 y 90 hubo amenazas reales contra miembros del Parlamento británico por parte de grupos extremistas, lo que inspira el trasfondo de protección de figuras públicas.

El episodio mezcla crimen, tensión psicológica y un toque de paranormalidad al explorar la idea de un hombre capaz de generar fuego a voluntad. La presencia de Phoebe Green añade un componente personal para Mulder, mientras que el episodio juega con el simbolismo del fuego como poder, destrucción y fascinación humana.

Y así llegamos al episodio 13, titulado "Más allá del mar", en el que la familia de Scully sufre una tragedia personal con la muerte de su padre . Ella se encuentra emocionalmente vulnerable, cuando Mulder y Scully son llamados a investigan el secuestro de una pareja de jóvenes estudiantes. Un asesino en serie preso, Luther Lee Boggs, asegura poseer capacidades psíquicas que le permiten conocer el paradero de las víctimas. Boggs afirma haber desarrollado estas habilidades tras acercarse a la muerte en el corredor de la ejecución, y dice actuar como intermediario entre los vivos y los muertos. Para Scully, que acaba de perder a su padre y cree haber visto su espíritu, el caso se convierte en un conflicto íntimo mientras lucha por mantener su escepticismo. Mulder, por el contrario, desconfía de Boggs y sospecha que manipula a todos para obtener una reducción de condena. A lo largo de la investigación, Boggs ofrece pistas que parecen demasiado precisas para ser simples engaños. El episodio culmina con un rescate tenso y con Scully enfrentándose al dilema de creer, o no, en las capacidades del asesino.

Desde mediados del siglo XX existen numerosos psíquicos que han colaborado con la policía afirmando poder localizar cuerpos o víctimas desaparecidas. En casos como el de Peter Sutcliffe (el Destripador de Yorkshire) o el asesinato de Adam Walsh, videntes se ofrecieron a la policía con información que resultó errónea o imposible de verificar, generando controversia similar a la que enfrenta Scully.

Ha habido casos documentados de asesinos que, tras la condena, aseguran haber desarrollado capacidades psíquicas o contactos con el más allá, normalmente en busca de notoriedad, influencia, atención mediática o  beneficios penitenciarios. Sirvan de ejemplo Wayne Williams, Ted Bundy, Arthur Shawcross, Danny Rollyng, o incluso Charles Manson.

Este último utilizaba un lenguaje místico y teatral que bien ha podido ser una fuente de inspiración para el personaje  Luther Lee Boggs.

Muchos individuos que han estado al borde de la muerte afirman haber ganado sensibilidad espiritual o percepción extrasensorial, un concepto que nuestro convicto vidente utiliza para justificar sus habilidades.

Mas allá del mar es uno de los episodios más íntimos y potentes de la temporada. Explora el duelo, la fe y el escepticismo enfrentado a lo emocionalmente inexplicable. La relación entre Boggs y Scully añade un peso dramático excepcional, mostrando cómo incluso los científicos más racionales pueden tambalearse cuando la realidad se vuelve demasiado personal.

Y podríamos decir que del duelo pasamos al desenfreno por medio del episodio número 14, titulado "Cambio de sexo".

Mulder y Scully investigan una serie de muertes relacionadas con encuentros sexuales, donde las víctimas aparecen fallecidas tras un colapso interno misteriosamente producido por algún tipo de  agente biológico en pleno acto sexual. Los testigos describen a un seductor o seductora con una capacidad inquietante: cambiar de sexo aparentemente a voluntad. Las pistas llevan a los agentes hasta una comunidad aislada llamada los Kindred, un grupo con rasgos cuasimonásticos que vive apartado del mundo. A medida que profundizan, Mulder y Scully descubren que los Kindred poseen habilidades extrañas vinculadas al tacto y a un ritual colectivo que les permite alterar su fisiología. Finalmente se descubre que el asesino es un miembro del grupo que escapa para mezclarse con la sociedad. El episodio acaba sugiriendo que estas capacidades podrían no ser humanas.

Algunos asesinos en serie utilizaron el atractivo sexual para acercarse a las víctimas —como Ted Bundy o Andrew Cunanan—, lo que resuena con el modus operandi del Kindred fugitivo.

La estética y comportamiento de los Kindred recuerdan a grupos reales como los Shakers, los Amish más conservadores o ciertas comunas de los años 70 que adoptaban estructuras cerradas, rituales propios y normas estrictas de interacción con el exterior.

Otra fuente de inspiración, aunque exagerada en el episodio, es la existencia de  toxinas reales capaces de actuar por piel o mucosas —como ciertos compuestos botánicos o venenos animales— que inspiraron la idea de una “descarga” letal durante el contacto íntimo.

En plena era del VIH/SIDA, la cultura popular generó miedo a enfermedades contagiosas durante el contacto sexual. El episodio dramatiza ese temor con un giro paranormal.

La guinda final con los Kindred desapareciendo dejando como único rastro una huella circular en un campo de cereal nos hace pensar en las teorías que defienden la presencia de alienígenas infiltrados en nuestro mundo, con un guiño a los círculos de las cosechas.

Cambio de sexo combina misterio, sectas, sexualidad y extraterrestres para ofrecer un episodio provocador con una atmósfera inquietante y un final abierto. Es uno de los episodios más atípicos de la primera temporada, destacando por su mezcla de erotismo, tensión y extrañeza.

En el episodio 15, titulado "Lázaro", durante un atraco frustrado, el agente del FBI Jack Willis —antiguo compañero y exnovio de Scully— recibe un disparo mortal al mismo tiempo que cae abatido uno de los ladrones, Warren Dupre. Willis es reanimado de forma milagrosa tras un paro cardíaco prolongado, pero pronto comienza a mostrar comportamientos inquietantes que no encajan con su personalidad. Mulder sospecha que, durante el breve lapso en que ambos hombres estuvieron clínicamente muertos, la conciencia de Dupre pudo haber “saltado” al cuerpo de Willis, creando un caso de posesión o transferencia de identidad. A medida que avanza la historia, Willis actúa con la violencia, los recuerdos y las obsesiones del criminal fallecido —especialmente su vinculación con su pareja y cómplice, Lula Phillips. El episodio culmina en un enfrentamiento donde Scully descubre que el hombre que dice ser Willis es en realidad Dupre atrapado en un cuerpo ajeno, una posesión que termina solo con la muerte definitiva del agente.

Quizá uno de los conceptos que más vinculados esté con la trama del episodio sea el de las ECM, las experiencias cercanas a la muerte. Todos hemos oído hablar de ellas, y muchos testimonios describen cambios radicales de personalidad tras una reanimación, incluyendo supuestos “recuerdos” ajenos o percepciones alteradas. Aunque no prueban transferencia de identidad, probablemente sean la base conceptual del episodio. Casos documentados —como el de George Rodonaia, que estuvo clínicamente muerto durante tres días— hablan de transformaciones drásticas tras la reanimación.

Además, existen informes de personas que, tras un coma, traumatismo o paro cardíaco, desarrollan gustos, habilidades o recuerdos que no tenían antes. A veces se interpretan en clave paranormal como “walk-ins”, seres o conciencias que ocuparían un cuerpo vivo.

“Walk-in” es un concepto procedente de movimientos espiritualistas y de la Nueva Era, muy extendido en EE. UU. en los años 80 y 90. Según esta creencia (ojo: no tiene base científica, es puro espiritualismo), un walk-in ocurre cuando otra conciencia, alma o entidad entra en el cuerpo de una persona. Esto sucede sin muerte física, pero tras un evento extremo: Por ejemplo, un accidente, un estado de coma, un paro cardíaco o unshock traumático. Entonces el "alma original” abandona el cuerpo y es sustituida por otra.

Probablemente nos encontremos también hacia un guiño consciente a algunos criminales han mostrado fuerte influencia psicológica sobre sus parejas de fechorías, algo que se refleja en la obsesión de Dupre/Willis por Lula.

Sirvan como ejemplos de esta manipulación psicológica Ray y Faye Copeland, o Paul Bernardo y Karla Homolka, o los mismísimos Bonnie Parker y Clyde Barrow.

Y cómo olvidar la posible influencia en el argumento de los relatos populares  que a finales de los 80 y principios de los 90 hablaban de receptores de trasplantes que adquirían preferencias o recuerdos del donante, alimentando la idea de la memoria inscrita en el cuerpo.

Lazaro vuelve a explorar la delgada línea entre ciencia y creencia, jugando con la inquietante posibilidad de que la identidad pueda transferirse en situaciones extremas. El episodio mezcla criminología, experiencias cercanas a la muerte y espiritualismo para construir una historia de posesión sin fantasmas pero profundamente perturbadora, donde Scully debe enfrentarse no solo a un criminal, sino a la memoria viviente de alguien a quien quiso y perdió.

En el episodio 16, "Joven de espiritu", Mulder y Scully investigan una serie de asesinatos vinculados a un criminal que, en teoría, había fallecido en prisión hacía años: John Barnett, un ladrón violento al que Mulder detuvo en el pasado. Las nuevas evidencias –huellas dactilares, modus operandi y mensajes provocadores dirigidos a Mulder– indican que Barnett está vivo… y sorprendentemente más joven que cuando fue encarcelado.

La investigación revela que un médico de la prisión, el Dr. Joe Ridley, llevó a cabo experimentos clandestinos para detener o revertir el envejecimiento usando manipulación celular y tratamientos hormonales extremos. Barnett, sometido a estos ensayos, obtuvo un rejuvenecimiento parcial, fuerza física aumentada y una resistencia superior a la normal.

Barnett reaparece obsesionado con vengarse de Mulder por haberlo detenido y frustrado su carrera criminal. Paralelamente, varios sectores del gobierno intentan, en secreto, recuperar las notas del Dr. Ridley, convencidos de que sus métodos podrían tener aplicaciones militares o de inteligencia.

El episodio culmina con un enfrentamiento en un auditorio, donde Mulder frustra los planes de Barnett. En el caos final, la pista de los documentos del doctor Ridley se pierde, aparentemente de momento.

Durante la guerra fría, tanto EE. UU. como la URSS investigaron terapias hormonales, regeneración celular, criogenia y mejora física del ser humano. Aunque no se alcanzaron resultados espectaculares, sí existió un interés real por “optimizar” el cuerpo humano en el contexto geopolítico.

Casos  documentados como el estudio Tuskegee (taskilli) en el que 400 hombres de raza negra fueron dejados sin recibir tratamiento de sífilis para comprobar la evolución de la enfermedad, o el bastante más conocido proyecto MK-Ultra evidenciaron que instituciones oficiales llevaron a cabo investigaciones sin consentimiento, inspirando la figura del Dr. Ridley como un médico que opera al margen de toda ética.

Tambien, como en el capítulo, hay precedentes reales de gobiernos intentando apropiarse de avances biomédicos o tecnológicos antes de su divulgación.

Todo esto está tomado como base argumental para el episodio. Y se ve reforzado con la proliferación en los años 80 y 90 de tratamientos experimentales: Se utilizó hormona del crecimiento humano, se realizaron estudios con telomerasa se implantó la manipulación genética temprana y se usaron fármacos antioxidantes de laboratorio. Aunque primitivos, alimentaban el imaginario de la “ciencia prohibida” que podría detener el envejecimiento.

Como ejemplo, aunque no se ha logrado en humanos, sí existen experimentos en animales que han revertido parcialmente su edad mediante telomerasa o reprogramación genética. Esto conecta con la premisa básica del episodio.

Otra idea en la que probablemente se hayan basado los guionistas de la serie son los múltiples casos de delincuentes que desaparecieron y reaparecieron años después con otra identidad o tras cirugías estéticas.

"Joven de espiritu" combina crimen, biotecnología y horror científico para explorar los límites de la experimentación humana. El rejuvenecimiento de Barnett lo convierte en un enemigo más peligroso y simbólico: el pasado vuelve literalmente rejuvenecido. El episodio juega con el temor a una ciencia sin control, a la manipulación de la vida y a los experimentos ocultos que pueden tener consecuencias imprevisibles.

Y ya que nos hemos internado en los oscuros sectretos que esconde el gobierno, es un buen momento para internarnos en el capítulo 17, llamado "Entidad Biológica Extraterrestre".

Mulder y Scully se ven envueltos en la investigación de una serie de avistamientos ovni que tienen como denominador común un camión cargado de repuestos de coche. El asunto rápidamente adquiere dimensiones conspirativas, ya que descubren que el camión parece transportar realmente un EBE (Entidad Biológica Extraterrestre) recuperado en Irak después de que un piloto de caza iraquí derribase un OVNI.  Cada vez que los agentes se acercan a la verdad, son obstaculizados por maniobras de desinformación, rutas de transporte falsas y supuestos agentes del gobierno que parecen jugar al despiste. Durante el caso, Mulder recurre a un trío de informantes clandestinos —Los Pistoleros Solitarios— que le proporcionan acceso a información sobre operaciones secretas. Aunque Mulder llega a creer que el E.B.E. podría estar vivo y en custodia gubernamental, el rastro se deshace entre mentiras oficiales y pistas manipuladas. Al final, el episodio deja claro que alguien dentro de la estructura gubernamental está controlando la investigación… y también a Mulder.

Parece cierto que durante la Guerra Fría, tanto EE. UU. como la URSS practicaron tácticas de engaño sistemático para ocultar prototipos, accidentes y tecnología sensible, incluyendo uso de rutas de transporte falsas, enigmáticos camiones o helicópteros y documentos alterados.

En relatos de supuestas recuperaciónes de ovnis, testigos hablan de transportes nocturnos blindados y rutas de aislamiento, algo reproducido fielmente en el episodio.

Cuando no era posible el engaño, y la ocultación se recurría a la intimidación, llegando incluso a amenazar a los testigos e investigadores. El ejemplo de los clásicos "hombres de negro" es un elemento recurrente en relatos ovni desde los años 50. Investigadores como Paul Bennewitz o William Moore denunciaron haber sido vigilados, manipulados o engañados por agentes de inteligencia, en patrones muy similares a los que sufre Mulder.

Múltiples pilotos civiles y militares han declarado haber visto objetos voladores sin origen identificado, siendo algunos de estos informes rápidamente clasificados.

A partir de los años 70, supuestos documentos sobre E.B.E.s comenzaron a circular (como los de Majestic‑12), inspirando la estética conspirativa del capítulo. Pero al mismo tiempo, ciertos informantes proporcionaron datos a medias o contradictorios para dirigir a los investigadores hacia conclusiones falsas, lo que encaja con la figura de Garganta Profunda en este capítulo.

E.B.E. es una piedra angular de la mitología de Expediente X. Introduce la idea de que no solo existe un encubrimiento global, sino también una estrategia activa de manipulación dirigida a Mulder. La aparición de los Pistoleros Solitarios añade una nueva capa a la red de informantes y conspiraciones, mientras que el episodio plantea la pregunta central de la serie: ¿cuánta verdad hay detrás de la verdad oficial?

Y del cielo ufológico nos desplazamos al cielo religioso…

En el capítulo 18, titulado "El hombre milagro", Mulder y Scully viajan a Tennessee para investigar una serie de muertes vinculadas a un joven predicador llamado Samuel Hartley , famoso por sus supuestos poderes de sanación.  Samuel, cuyos poderes se manifestaron desde niño llegando a resucitar a un muerto bajo la tutela de su padre adoptivo, el reverendo Calvin Hartley  ,  se ha convertido en una figura carismática dentro del ministerio evangélico dirigido por su padre. Durante los servicios religiosos, Samuel impone las manos sobre enfermos terminales que, según numerosos testigos, han sanado milagrosamente. Sin embargo, varios de los asistentes a sus ceremonias comienzan a morir poco después de haber recibido su "toque milagroso". Samuel afirma estar perdiendo el control de su don y sufre visiones que apuntan a una fuerza más oscura operando a su alrededor, probablemente demoníaca.

Mulder sospecha que alguien está manipulando las circunstancias para incriminar al joven, mientras que Scully intenta determinar si existe una causa médica detrás de las muertes. A medida que avanza el caso, salen a la luz tensiones internas dentro de la congregación, celos espirituales y rivalidades económicas, pues las aportaciones de los feligreses suponen un negocio redondo para el reverendo. El episodio culmina cuando Samuel muere en circunstancias sospechosas, dejando abierta la cuestión de si realmente tenía un poder genuino o si fue víctima de una conspiración dentro de su propio círculo religioso.

 En EE. UU., desde los años 50 proliferaron figuras como Oral Roberts, A. A. Allen o Peter Popoff, conocidos por sus campañas de sanación en masa. Muchos casos mezclaban curaciones aparentes, sugestión y efecto placebo con controversias por fraude o manipulación: Casos donde enfermos mostraron mejorías súbitas durante actos religiosos, solo para empeorar poco después, generando sospechas de manipulación o abandono de tratamientos. De hecho,

varias comunidades evangélicas han sido investigadas por presuntas negligencias médicas tras animar a sus fieles a evitar tratamientos convencionales.

Existen casos, como el de Marjoe Gortner, de menores convertidos en líderes espirituales carismáticos, vistos como "tocados por Dios" tras experiencias traumáticas o cercanas a la muerte. En el caso de Samuel en el episodio, según el reverendo, fue encontrado siendo un bebé entre unos juncos, en la orilla del río Mississippi. Algunos de estos

menores con supuestas capacidades espirituales fueron presionados por su entorno hasta sufrir daños psicológicos o físicos.

No olvidemos también que las tensiones internas por poder, dinero o prestigio han llevado a conflictos graves en comunidades carismáticas reales.

Todo esto sirve de inspiración a "El hombre milagro", donde se examina el poder —y el peligro— de la fe incontrolada. A través de la historia de Samuel, el episodio muestra cómo un don percibido como divino puede convertirse en una carga insoportable, y cómo las comunidades que viven al límite entre la devoción y la ambición pueden destruir a quienes intentan salvar. Mulder y Scully quedan atrapados entre la ciencia, la sugestión y lo inexplicable, en un episodio que plantea la eterna pregunta: ¿qué ocurre cuando lo milagroso se vuelve mortal?

En el episodio 19, titulado "formas" o "metamorfo", según el soporte o la plataforma en la que lo veamos,

Mulder y Scully investigan el asesinato de un hombre en una reserva de los nativos Blackfoot, donde el presunto agresor —un joven indígena— es abatido por el dueño de una granja en defensa propia. Sin embargo, las pruebas físicas y los testimonios apuntan a que el atacante tenía rasgos bestiales en el momento de la muerte. Mulder cree estar ante un caso de licántropo o transformación humana, una idea que conecta con un incidente similar ocurrido décadas atrás y que aparece en un viejo expediente X. La investigación conduce a tensiones con la comunidad nativa, cuyo líder espiritual insinúa que algunos miembros sufren una antigua maldición capaz de transformar a ciertos individuos durante momentos de rabia o desequilibrio espiritual. Cuando los ataques continúan, Mulder y Scully deben enfrentarse a la posibilidad de que la criatura no era el joven abatido, sino otra persona.

En este episodio son evidentes las fuentes de inspiración. Quizá la más general sea la de los hombres-lobo:

En folklore europeo y americano existen informes históricos de individuos que afirmaban ser lobos o comportarse como tal, generalmente combinando creencias sobrenaturales con estados alterados de conciencia.

Y si nos centramos más en la trama argumental, debemos recordar que numerosas tribus de Norteamérica poseen leyendas sobre seres capaces de transformarse en animales. Los Blackfoot, Cree, Ojibwe y Navajo tienen relatos sobre figuras cambiantes, espíritus‑lobo o humanos con doble naturaleza.

¿Recuerdas cuando hablamos del rancho Skinwalker? Aunque no se mencionan directamente en el episodio, los skinwalkers —brujos capaces de transformarse en bestias, según el universo navajo— fueron una de las primeras cosas que me vinieron a la cabeza al revisionar el episodio.

Por otro lado, en zonas rurales de EE. UU. se han documentado ataques a ganado o personas atribuidos a depredadores no identificados, alimentando relatos sobre criaturas hibridas, criptozoológicas o sobreanturales.

No nos olvidemos también de que la criminología recoge casos de sujetos que, bajo episodios psicóticos, creían convertirse en animales y actuaban violentamente, como el conocido caso de Manuel Blanco Romasanta en España, que se declaraba “hombre‑lobo”.

En el episodio se deja entrever también el choque cultural, pues refleja conflictos reales entre autoridades federales y comunidades indígenas, especialmente cuando las creencias tradicionales chocan con métodos policiales modernos.

"Formas" es el primer acercamiento de Expediente X al mito del hombre‑lobo, reinterpretado a través de la espiritualidad y las creencias nativo‑americanas. Combina folklore, choque cultural y crimen rural para presentar una historia donde lo ancestral irrumpe en el mundo moderno, dejando a Mulder y Scully atrapados entre la tradición y la ciencia.

En el episodio 20, que se titula "cuando cae la oscuridad" Mulder y Scully viajan a un remoto bosque del Noroeste del Pacífico tras la desaparición de un grupo de leñadores que trabajaba en una zona especialmente protegida. Al llegar al lugar se encuentran signos de abandono precipitado en la cabaña donde se alojaban, y un misterioso capullo de seda con un cadaver humano en su interior colgando entre dos árboles.  Pronto descubren que algo letal acecha en la oscuridad: diminutas criaturas luminiscentes, liberadas al talar un árbol de más de 500 años que mantenía su ecosistema encerrado desde tiempos prehistóricos.

Cuando cae la noche, estos insectos —parecidos a ácaros microscópicos— emergen en enjambres y atacan cualquier forma de vida, inmovilizándola y envolviéndola en un capullo sedoso. Mulder, Scully, el guarda forestal y un activista ecologista se ven  atrapados en la zona y obligados a sellar las ventanas, racionar combustible y sobrevivir hasta que llegue la luz del día. Finalmente sufren el ataque de los insectos.

El episodio culmina con Mulder y Scully rescatados por un equipo de contención del gobierno, que decide cuarentenar la zona y eliminar toda evidencia del brote.

La biología ha documentado microorganismos y artrópodos conservados durante milenios en ambar o hielo, lo que inspiró la idea de un organismo "liberado" al talar un árbol antiquísimo.

La idea del enjambre puede surgir de especies como los mosquitos del Ártico, ciertas hormigas militares o enjambres de avispas africana, que aunque no de forma tan extrema como en el episodio, muestran comportamientos coordinados y potencialmente mortales.

Hay ejemplos documentados —como garrapatas, mosquitos o ácaros— que multiplican su presencia tras la tala o el desplazamiento de animales que mantenían sus poblaciones controladas. La tala indiscriminada de bosques provoca la aparición de especies invasoras, proliferación de parásitos y desajustes ecológicos que pueden volverse peligrosos para el ser humano.

También vemos reflejados en el episodio los protocolos reales de contención biológica y la existencia de equipos gubernamentales especializados en aislar brotes, virus o amenazas biológicas.

"Cuando cae la oscuridad" es uno de los episodios más memorables de la temporada por su atmósfera opresiva y su mensaje ecológico. Presenta un enemigo invisible, antiguo y autónomo, demostrando que la naturaleza —especialmente cuando es alterada— puede ser tan letal como cualquier conspiración. Mulder y Scully se enfrentan a una amenaza puramente biológica, pero tan aterradora como lo sobrenatural.

El episodio 21, "Tooms, el escurridizo" retoma la historia de Eugene Victor Tooms, el asesino mutante capaz de estirarse para colarse por espacios imposibles y que necesita cinco hígados humanos cada treinta años para hibernar. Tras los acontecimientos del episodio 3, Tooms es sometido a evaluación psiquiátrica y, para frustración de Mulder, liberado bajo supervisión al no existir pruebas concluyentes en su contra. Scully intenta ofrecer una visión más equilibrada, pero Mulder está convencido de que Tooms reanudará su ciclo de asesinatos.

Instalado temporalmente en una casa de acogida, Tooms recupera su empleo en el departamento de control animal, lo que le permite acceder a conductos, sótanos y rejillas. Mulder, convencido de que se prepara para cerrar su ciclo de asesinatos, lo vigila obsesivamente.

Tooms, mientras tanto, lleva a cabo una maniobra calculada: se cuela en el apartamento de Mulder a través del conducto de ventilación, deja huellas incriminatorias y posteriormente se autolesiona para denunciar a Mulder por agresión, obligando al agente a dar explicaciones a sus superiores y dificultando su vigilancia.

Poco después, el médico que había tratado a Tooms en el psiquiátrico lo visita en su casa de acogida. Tooms lo asesina, completando así la quinta víctima necesaria para su hibernación. Cuando Mulder y Scully descubren el cadáver, deducen que Tooms intentará construir un nuevo nido en su antiguo refugio.

El lugar resulta haberse convertido en un centro comercial. Mulder localiza el nido en el mecanismo interno de una escalera mecánica. En la confrontación final, Mulder consigue escapar del ataque del mutante, y Tooms queda atrapado en el engranaje de la escalera, muriendo aplastado.

Las inspiraciones de este episodio vienen a ser las mismas que en el primer episodio en el que vimos a Tooms, así que no las vamos a volver a revisar.

"Tooms el escurridizo" cierra definitivamente la historia del que para muchos es el primer gran monstruo icónico de Expediente X. Combina horror biológico y dinámica policial con el retrato inquietante de un depredador que utiliza tanto su fisiología imposible como su inteligencia manipuladora para poner a prueba la lógica de los investigadores. El episodio subraya cómo un criminal excepcional puede aprovechar las grietas del sistema, y cómo la obsesión de Mulder se convierte, finalmente, en la clave para detenerlo para siempre.

Es un episodio que subraya la dualidad de la serie: criminales extraordinarios transformados en amenazas casi inhumanas, y agentes obligados a enfrentarse tanto a la criatura como al sistema que permite que siga libre.

En el episodio 22, titulado "Volver a nacer" Mulder y Scully se ven inmersos en la investigación de la misteriosa muerte de un detective de policía que cae por una ventana mientras custodia a Michelle Bishop, una niña de ocho años aparentemente retraída y con episodios de comportamiento violento inexplicable, pero sin historial delictivo previo. Las pistas comienzan a apuntar a algo imposible: todas las muertes relacionadas con el caso parecen reproducir los patrones de asesinato de un agente corrupto del departamento, Charlie Morris, fallecido años atrás en circunstancias turbias.

A medida que avanzan las entrevistas y análisis, Mulder detecta que Michelle podría estar manifestando conocimientos y fobias que coinciden con las de Morris, como si sus recuerdos estuvieran emergiendo a través de ella. Scully intenta buscar explicaciones racionales —trauma, sugestión, abuso—, pero los sucesos se vuelven cada vez más difíciles de encajar: objetos que se mueven solos, explosiones repentinas y descripciones que la niña no debería conocer.

La investigación revela que Charlie Morris fue asesinado por varios compañeros corruptos, que disfrazaron su muerte como un accidente durante una operación policial. Ahora, uno a uno, esos implicados están muriendo en extrañas circunstancias. En el clímax del episodio, la niña confronta al último de los responsables, mostrando una manifestación final de lo que Mulder interpreta como reencarnación o memoria residual del agente asesinado.

Como inspiraciones quizá lo más evidente sea la idea de la reencarnación. El psiquiatra Ian Stevenson, e la Universidad de Virginia, documentó cientos de casos de niños que parecían recordar vidas pasadas, con detalles verificados sobre personas fallecidas.

Casos como el de Shanti Devi (India) o los niños estudiados en Líbano y Sri Lanka muestran patrones similares: recuerdos específicos, fobias relacionadas con la muerte anterior y conocimiento de detalles íntimos.

Hay informes psicológicos donde menores describen escenas o datos sobre personas muertas que no conocieron, a veces acompañados de traumas o fobias alineadas con la vida del fallecido.

Aunque no aplican literalmente a vidas pasadas, algunos estudios sobre memoria hereditaria alimentaron la noción de que ciertos miedos o recuerdos podrían transmitirse biológicamente.

También existen ejemplos de testigos infantiles que parecían recordar crímenes ocurridos años antes sin haber estado presentes.

Es más, de manera incluso más concreta, en algunos casos documentados, familiares de víctimas de asesinatos han descrito comportamientos de niños o jóvenes que parecían “revivir” aspectos del crimen. En psicología existe el fenómeno de memorias implantadas o narrativas familiares absorbidas por niños, creando la ilusión de recuerdos de otra vida.

"Volver a nacer" es un episodio que combina investigación criminal con un enfoque fuerte en la reencarnación y la memoria residual. Presenta una historia inquietante donde lo sobrenatural se mezcla con la corrupción policial, planteando la posibilidad de que la justicia, a veces, pueda regresar desde el otro lado. Mulder ve en Michelle un ejemplo de reencarnación vengativa, mientras que Scully mantiene la búsqueda de causas racionales, dejando el misterio abierto en el límite entre ciencia y creencia.

Y nos vamos acercando al final de la temporada con el capítulo 23. Bajo el título de "Roland", en él, Mulder y Scully investigan una serie de muertes ocurridas en un laboratorio aeronáutico donde varios científicos trabajan en un motor experimental de alta eficiencia. Los asesinatos son especialmente brutales y parecen realizados por alguien con acceso directo a las instalaciones. Los primeros indicios señalan a Roland Fuller, un joven con discapacidad intelectual que trabaja como empleado de limpieza. Aunque Roland muestra comportamientos incoherentes y temor evidente, también parece poseer conocimientos avanzados de ingeniería que no podría haber adquirido por sí mismo.

La clave del caso surge cuando los agentes descubren que Roland tenía un hermano gemelo, Arthur Grable, un brillante científico del mismo proyecto, fallecido recientemente y cuya cabeza se conserva criogénicamente. Mulder teoriza que de algún modo la conciencia o los impulsos de Arthur están influyendo en Roland, utilizando su cuerpo para completar el trabajo inacabado y vengarse de los colegas que lo traicionaron. A medida que los asesinatos continúan, Roland lucha internamente contra esta fuerza que intenta controlar su mente y sus actos. El episodio culmina cuando Roland logra resistirse a la influencia de su hermano y evita un último asesinato, demostrando que su propia humanidad es más fuerte que la conciencia que intenta dominarlo.

Como inspiracion en este episodio, existen numerosos estudios sobre gemelos idénticos con conexiones emocionales o cognitivas inusuales, a veces interpretadas en clave paranormal. Casos donde gemelos separados reportan sueños, emociones o sensaciones paralelas, reforzando el mito de la “conexión gemelar”.

También entra en juego la criogenia. Desde los años 60 existen programas reales de criopreservación, lo que alimentó la idea de una mente suspendida entre la vida y la muerte en el caso de Arthur Grable

Aunque no paranormales, sí existen ejemplos de individuos con discapacidad intelectual que a la vez poseen capacidades específicas extraordinarias (memoria, cálculo, música), que inspiran la dualidad de Roland.

Al mismo tiempo, algunos trastornos pueden generar comportamientos automáticos o ajenos a la voluntad consciente del sujeto. Algunos crímenes han sido atribuidos a episodios disociativos, donde el perpetrador parece no recordar sus acciones.

Roland es un episodio que mezcla crimen científico, vínculos emocionales extremos y la inquietante idea de una mente que se resiste a desaparecer. Plantea una reflexión sobre la identidad y el libre albedrío: ¿hasta qué punto podemos ser dominados por la voluntad de otros? Roland demuestra que incluso quienes parecen más vulnerables poseen una fortaleza interior capaz de romper cualquier control externo.

Y finalmente, como cierre de temporada, el episodio 24: "Matraz de Erlenmeyer"

Todo arranca en Maryland, con una persecución policial a gran velocidad. El conductor del coche, William Secare, es arrinconado cerca de un puerto. Cuando los agentes intentan reducirlo, Secare muestra una fuerza inusual, recibe disparos… y su sangre resulta ser verde. Aun así consigue escapar lanzándose al agua y desaparece.

Más tarde, Garganta Profunda se presenta ante Mulder y le dice que ese caso es importante, aunque no le explica por qué. Mulder y Scully rastrean el coche de Secare hasta su propietario: el científico Dr. Terrance Berube, que trabaja con primates en un laboratorio. Esa misma noche, un hombre que a partir de ahora conoceremos en el universo de expediente X como el Crew Cut Man, y que es un agente misterioso que hace los "trabajos sucios" para los que estan detrás de las conspiraciones gubernamentales, visita a Berube en su casa, lo confronta por su trabajo y lo acaba matando, maquillando todo como un suicidio por ahorcamiento.

Al investigar la muerte de Berube, Mulder registra el laboratorio y encuentra un matraz de Erlenmeyer con una etiqueta pegada en la base: “Control de pureza”. Se lo entrega a Scully para que lo analice. Ella lo lleva a una colega, la microbióloga Dr. Anne Carpenter, que descubre que el contenido es una bacteria con una estructura genética imposible, con una base adicional no presente en ningún organismo terrestre conocido: en otras palabras, material biológico de origen no humano.

Secare, por su parte, llama al teléfono de la casa de Berube; Mulder, que se encuentra en el domicilio,  contesta haciéndose pasar por el científico. Secare le dice que lleva días escondido en el agua y que está herido. Antes de poder decir dónde está, se desploma por la pérdida de sangre. En la ambulancia, cuando los sanitarios intentan practicarle una descompresión torácica con aguja, el cuerpo libera un gas tóxico que los deja fuera de combate. Secare se recupera de manera repentina y escapa.

Mientras tanto, Mulder sigue la pista que encuentra en casa de Berube y llega a un almacén industrial. Allí descubre varios tanques transparentes con hombres suspendidos en líquido, vivos pero en estado de soporte artificial. Uno de los tanques está vacío: el de Secare. Cuando Mulder abandona el lugar, es perseguido por tres hombres, pero consigue huir.

Cuando Mulder lleva a Scully al almacén de los tanques al día siguiente, lo encuentran vacío y desmantelado, como si nada hubiera habido allí. Entonces aparece Garganta Profunda y admite parte de la verdad: Berube estaba experimentando con seis enfermos terminales, infectándolos con un virus de origen extraterrestre que les permitía curarse. Secare y los hombres del almacén eran esos voluntarios.

Poco después, Scully se entera de que la microbiologa, la Dra. Carpenter y su familia han muerto en un supuesto accidente de tráfico, dejando claro que cualquiera que haya visto pruebas está siendo eliminado. Mulder vuelve a la casa de Berube y encuentra a Secare escondido en el ático, pero el Crew Cut Man lo localiza y mata a Secare; el gas tóxico vuelve a liberarse y Mulder pierde el conocimiento, siendo capturado.

Scully, desesperada por encontrar a Mulder, se reúne con Garganta Profunda. Él le dice que la única forma de negociar la vida de su compañero es hacer un intercambio por una prueba que podría sacar a la luz toda la trama: un auténtico feto extraterrestre, conservado en la instalación de alta contención de Fort Marlene. Le da una tarjeta de acceso y credenciales robadas. Scully se infiltra en el laboratorio, localiza la cámara frigorífica y encuentra un pequeño cuerpo no humano sumergido en nitrógeno líquido.

Se organiza entonces un intercambio nocturno en un paso elevado: Scully lleva el contenedor con el feto, y los captores traen a Mulder, golpeado pero vivo. Cuando parece que todo va a resolverse, el Crew Cut Man dispara a Garganta Profunda a quemarropa nada más realizarse el intercambio. Mulder es arrojado fuera de la furgoneta y Scully corre a asistir a Garganta Profunda, que muere en sus brazos pronunciando la frase que se convertirá en lema de la serie: «No confíes en nadie».

En el epílogo, Mulder llama a Scully para decirle que los Expedientes X han sido cerrados por orden superior. En paralelo, vemos al fumador, otro personaje emblemático de la serie, que ya intuimos que pertenece a la esfera de "los malos" guardando el feto extraterrestre en una inmensa sala de pruebas dentro del Pentágono, en un claro eco del final del episodio piloto.

Sobre la inspiración de este último episodio de temporada, podemos mencionar los proyectos secretos de biología avanzada surgidos durante la Guerra fría: Investigaciónes sobre modificación genética, guerra biológica y manipulación celular.

Como ejemplos de las grandes potencias, el Programa soviético Biopreparat, con un complejo entramado de docenas de laboratorios secretos que se dedicaron a la investigación y producción de ántrax, viruela genéticamente manipulada, peste neumónica, tularemia… Parte de estas investigaciones buscaban conseguir "supercepas" diseñadas para evadir las vacunas.

En el caso de Estados Unidos, en las instalaciones de Fort Detrick, durante los 50/60 se trabajó con ántrax, botulismo, fiebre Q, brucelosis…

En los 70, cuando nace el ADN recombinante, tanto EEUU como URSS exploraron con virus modificados, bacterias manipuladas para resistir tratamientos,… Nada extraterrestre, por supuesto, pero sí lo bastante inquietante como para inspirar la idea de híbridos o genomas no humanos.

Instalaciones como Plum Island o Fort Detrick son ejemplos reales de biocontención de nivel máximo, que serían el lugar perfecto para custodiar restos biológicos extraterrestres.

Casos reales como MK-Ultra o Tuskegee prueban que operaciones clandestinas pueden mantenerse ocultas durante décadas. Y en ámbitos de seguridad e inteligencia existen precedentes de desapariciones o muertes sospechosas vinculadas a información sensible.

"Matraz de Erlenmeyer" es un final de temporada bestial que establece la mitología central de Expediente X: experimentos humanos, ADN no terrestre y un encubrimiento gubernamental a escala global. El sacrificio de Garganta Profunsa y el cierre de los Expedientes X marcan un antes y un después. Es el episodio que confirma que Mulder ha tocado una verdad peligrosa… y que el sistema hará cualquier cosa para impedir que salga a la luz.

Y con esto termina la primera temporada de esta serie icónica.

Espero que esta hora del té te haya resultado por lo menos tan entretenida como a mí me ha resultado revisionar y analizar la serie.

Además, como no podía ser de otra forma, entre tanta conspiración y ocultamiento… Con la grabación de este episodio bien avanzada, mi ordenador tuvo problemas que ahora no vienen a cuento, y todo el proyecto de la edición desapareció, por lo que hubo que empezar desde cero. Quizá alguien no quería que estos Expedientes X salieran a la luz…

Te espero en los comentarios, para saber si te interesa que continúe compartiendo contigo estos episodios sobre Expediente X.

Si no lo estás, no olvides suscribirte a "El factor enigma" para estar al tanto de las nuevas publicaciones. Lo cierto es que vienen episodios que creo que te van a gustar.

Y mientras llegan, te deseo lo de siempre: Que seas feliz, y que nunca dejes de maravillarte ante el misterio.