Fecha de publicación: 19/Septiembre/2022
Duración: 37:24
El 13 de marzo de 1997 un extraño festival de luces cruzaba los cielos del estado de Arizona (EEUU). En Phoenix, su capital, y en el resto del territorio fueron muchos los testigos del avistamiento. ¿Seguro que fueron aviones y bengalas?
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NOTA: Texto registrado en el RPI
¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Muchas gracias por volver a visitarme, una vez más, es un placer recibirte por aquí y charlar contigo! Como siempre te doy la bienvenida a este pequeño rincón, donde entre libros, documentos, legajos, y cajones llenos de pruebas y objetos asombrosos, repaso junto a ti los más misteriosos sucesos.
Perdona el desorden, pero me pillas otra vez revisando papeles, y lo cierto es que sobre este caso hay unos cuantos… (risa) Claro… Por supuesto que se trata de OVNIS, ya sabes que son mi debilidad.
Probablemente este sea uno de los sucesos OVNI más multitudinarios que han existido. Un grupo de luces, ocupando una buena extensión en el cielo, sobrevolando ciudades y cruzando desde el sur de Nevada por todo el estado de Arizona, hasta probablemente, llegar a Nuevo Méjico. Es evidente que aquello, fuese lo que fuese, tuvo muchos ojos puestos encima.
Cuando hablamos de imágenes de OVNIS, las referentes a este caso, (o a parte de él, como después hablaremos) tomadas desde varios puntos, y a distintas distancias, son de las más conocidas.
Otro asunto que dio visibilidad a este evento fue la repercusión que tuvo a nivel político, entorno en el que se generó debate sobre el origen de las luces.
Y probablemente todo esto en su conjunto llevo al caso a ser uno de los más estudiados y uno de los grandes clásicos ufológicos de los Estados unidos de América. Es más, creo que no me equivoco si digo que, en un ranking internacional sobre casos ovni popularmente famosos, este iría en el top ten, o cerquita.
Hay literatura, documentales, e incluso alguna película de ficción que toma como hilo conductor los sucesos de los que te voy a hablar. ¡Pero ojo! Recalco: de ficción.
La discordia está sembrada en este caso con motivo de su explicación. Pues, aunque hay quienes aseguran que el caso está perfectamente explicado, como veremos después, también hay muchos testigos que afirman que eso no fue lo que ellos vieron aquella noche sobrevolando los cielos.
También me gustará hablarte de una persona que desde un tiempo antes, comenzó a ver y fotografiar objetos luminosos en los cielos de Phoenix.
¿Te apetece que empiece a desgranarte el caso? Pues hazme un favor y retira esas carpetas del sillón, para que puedas tomar asiento y compartas conmigo un té caliente, mientras te relato el asombroso incidente de las extrañas luces de Phoenix.
Hoy quizá nos adentremos en uno de los más espectaculares estados de los Estados Unidos de América. Con el impresionante Gran Cañón de Colorado, Las imponentes elevaciones del Monument Valley, la aridez del desierto de Sonora y la fertilidad de sus valles.
Actualmente cuenta con algo más de 7 150 000 habitantes, de los cuales alrededor de 5 millones se encuentran en el Área Metropolitana de Phoenix, y otro millón en el Área metropolitana de Tucson. Algo más de un millón de habitantes se reparten en el resto del estado. Pero no pensemos en las grandes áreas metropolitanas como enclaves superpoblados, pues al tratarse de grandes extensiones, la media nacional de densidad de población es de 22 habitantes por km2 y, por ejemplo, en el área metropolitana de Phoenix, es de 98 habitantes por km2. En Phoenix Ciudad se dispara a 1077 habitantes por km2. Tengamos en cuenta que ciudades como Madrid o Valencia andan entre los 5000 y los 6000.
Ahora echemos un poco la mirada atrás en el tiempo, y viajemos a finales de los 90. En 1997, tuvimos en nuestro cielo un visitante espacial. Se trataba del cometa Hale Boop, que los que tenemos una edad aún recordamos. El perihelio del cometa tuvo lugar el 3 de abril, y rondando esas fechas, era espectacular, siendo visible incluso en cielos lumínicamente contaminados. Esto quizá hacía que más gente de la habitual, mirase al cielo por las noches.
Al atardecer del día 13 de marzo de 1997, tenía lugar lo que, aunque se vino a llamar «las luces de Phoenix», quizá debería haberse llamado «Las luces de Arizona», pues esa noche los avistamientos se produjeron desde varios puntos del estado.
Los teléfonos de las autoridades locales, de las emisoras de radio, del aeropuerto Sky Harbor, y de la base aérea de Luke empezaron a echar humo con llamadas de gente que afirmaba estar viendo cosas extrañas en el cielo. También el teléfono del NUFORC, el Centro Nacional de Reportes OVNIS, donde Peter Davenport recogería numerosas llamadas y testimonios.
A las 6:55 de la tarde, un joven en Henderson (Nevada)fue testigo de un objeto con forma de V, que tenía 6 luces grandes en su borde delantero, que se acercaba a su posición sobrevolaba su cabeza viniendo desde el Norte. Era grande, aproximadamente calculó el tamaño de un Boeing 747, y producía un sonido que describió como el de un viento impetuoso. El objeto prosiguió en rumbo recto hacia el sureste, y se perdió de vista en el horizonte.
A eso de las 19:45 un testigo que desea permaneces anónimo asegura que vio 2 grandes luces naranjas / rosadas que en un principio pensó que eran postes muy altos con balizas luminosas muy brillantes 20 millas al este de Gila Bend, circulando por la Interestatal 8. Después el número de luces fue aumentando hasta 4, al aparecer dos más pequeñas, que se apartaron y regresaron a las luces más grandes. Estas luces más pequeñas iluminaron las nubes de fondo. Su esposa, suegros, sobrino e hijo estaban con él en el momento del avistamiento, que duró unos 20 minutos.
Poco después de las 20:00 Peter Fournier, residente en Scottsdale, regresaba a su casa caminando cuando observó 5 luces alineadas en el cielo. Aunque inicialmente pensó que estaban inmóviles, pudo comprobar que se movían lentamente en dirección sureste. Al llegar a casa informó a su mujer y tomó unos prismáticos con los que pudo observar que la formación parecía ahora una V, que pasó silenciosamente al oeste de su casa.
Alrededor de esa hora desde el noreste de Phoenix, otro testigo, cuyo hijo de 10 años le esperaba junto al coche para que le abriera la puerta, estaba mirando hacia el noroeste para ver si el Halley Boop aún podría ser visible, cuando vio una agrupación de luces: un patrón de 5 luces en un medio óvalo en su lado superior. Pensó que podía tratarse de un dirigible con luces. Parecía estar flotando, pero enseguida se dio cuenta de que venía directamente en su dirección. Su hijo entró en la casa y llamó a su esposa, un nieto de 13 años y su hija de 18 años. Todos vieron acercarse estas luces que se movían lentamente. A medida que se acercaba ya no tenía una forma ovalada hacia arriba, sino que comenzó a verse más como una «V» de 5 luces, con una luz en el punto central y dos luces a cada lado. El ángulo de la «V» sería de 60 grados. Pasó directamente sobre sus cabezas, tal vez a unos mil pies de altura, sin hacer ni un solo ruido.
8:15 pm (hora de la montaña)
Un exoficial de policía de Paulden (Arizona) salió de su casa conduciendo en dirección Norte, cuando al mirar hacia el Oeste por la ventanilla del conductor, vio un grupo de 5 luces anaranjadas rojizas. Le pareció ver una formación de 4 luces juntas, y una quinta que las seguía en dirección Sur.
Regresó inmediatamente a su casa, para poder observar el fenómeno con unos binoculares. Y durante 2 minutos pudo seguir las luces hasta que se perdieron en el horizonte.
Más o menos a la misma hora, un hombre que se llamaba Kelley y su esposa, vieron las luces desde Glendale, a unos 15 km al oeste de Phoenix. Conducían hacia el Norte y fue ella la que vio en primer lugar 7 luces en forma de V. Kelley detuvo el coche, y los dos bajaron a observar las luces. A pesar de ser miembros de la Fuerza Aerea, no pudieron observar luces reglamentarias de una aeronave, ni escucharon sonido alguno. En un principio pensaron que el objeto podía medir un kilómetro y medio de envergadura, pero una de las luces pareció romper la formación y desplazarse un poco, por lo que pensaron que podía tratarse de varios objetos
A las 8:17 el objeto es nuevamente visto en Paulden, y casi de inmediato, otros testigos lo ven 30 millas al sur, en Prescott Valley
También un grupo de 3 testigos, ubicados al Norte de Phoenix, aseguró haber visto un enorme objeto con forma de cuña y 5 luces en su parte inferior pasar sobre ellos con dirección Sur. El objeto lana tal dimensión que ocupaba más de 70° del cielo.
En la zona de Ahwatukee, mientras paseaba, Bruce Gerboth vio 5 luces ámbar que según el formaban parte de la misma estructura, y que desapareció hacia el sur sobre la reserva india del rio Gila.
Posteriormente, de regreso a casa a las 9:30pm vio 7 luces que volaban de oeste a suroeste.
Mike Forston, de Chandler vio un objeto gigante, con la superficie transparente. Pues al pasar, cambiaba el color de lo que quedaba detrás, y hacía una especie de ondas, por ejemplo, tiñendo la luna blanca de color amarillento.
Tim Ley, que observó el fenómeno junto a su esposa, su hijo y su nieto, sobre las 8:30 pm, también pudo percatarse de esta «extraña transparencia» entre las luces, El objeto volaba en trayectoria norte-sur, y las luces, que parecían oscilar, se fueron apagando una a una, mientras el objeto continuaba su trayectoria.
En Chandler también viven Don y Grace, que dijeron haber reconocido en el objeto una serie de paneles grises que componían la estructura.
El objeto sobrevoló el espacio aéreo del aeropuerto Sky Harbor, donde fue visto por los controladores de torre y la tripulación de un vuelo comercial que esperaba en pista para despegar.
Y aquí una curiosidad: El actor Kurt Russel afirmó años después que fue testigo de las luces desde su avión privado, que él mismo pilotaba junto a su hijo Oliver. Vio las luces y las reportó, pero no le dio mayor importancia hasta que posteriormente vio un reportaje que hablaba del suceso.
Respecto a la huella que dejaba el paso de las luminarias, no había rastro en el radar. No ya en el secundario, lo cual indica que no se trataba de vuelos conocidos con transpondedor, sino tampoco en el primario, que es el que simplemente indica que hay algo físico ahí.
A las 8:45 en Saddlebrook, al norte de Tucson se ve una formación de luces con forma de diamante. Una de las luces se separa de la formación y se aleja volando. Más tarde se reincorpora a la formación.
Bill Greiner, que llevaba una carga de cemento hacia el sur por la interestatal 17 vio dos objetos brillantes que se movían sobre su cabeza y fueron viajando juntos durante dos horas hasta que pudo ver que desde la base de Luke despegaban 3 aviones F-16 que al aproximarse a las luces provocaban que estas saliesen despedidas hacia arriba hasta perderse en el cielo.
Trig Johnston (un piloto retirado de una aerolínea comercial) y su hijo de
veintidós años estaban afuera de su casa en Scottsdale. Como otros esa noche,
Se disponían a ver el cometa Hale-Bopp, pero se encontraron con algo que Johnson apenas podía creer. Estimó que tenía el tamaño de veinticinco aviones de pasajeros que se movían a unos 100 nudos a quizás 5000 pies y no emitía ningún sonido.
Podríamos, si quieres, extendernos en decenas de narraciones similares. Solo tendríamos que revisar esas carpetas con los reportes que se pueden consultar del NUFORK, o del MUFON, o que con el tiempo ha ido recopilando la prensa especializada.
Pero al final tendríamos más historias con más o menos las mismas descripciones. Y atención que digo más o menos, y hablo de descripciones en plural, porque como te he dejado caer, no está nada claro, sino más bien está descartado, que el suceso de esa noche fuese sólo uno.
La gran sospecha que se ha ido forjando al investigar el caso es que se produjeron por lo menos dos avistamientos diferentes: uno cerca de las 8 de la tarde, descrito como un objeto con forma de cuña o triangular, con 3, 4 o 5 luces según la perspectiva y se trataba de un objeto que cruzó el estado de norte a sur, y otro cerca de las 10, cuando se ve una formación de 7 luces, con forma de v, y que es de la que se toman las fotografías y videos. Estas luces no llegan, sino que se van encendiendo y unos minutos después, se apagan. Casi con una cadencia determinada. También, según los testimonios, se podría hablar de esferas u orbes brillantes de color dorado que se movían con independencia de las grandes formaciones de luces. En general estas luces eran de color ámbar o anaranjado, no parecían iluminar más allá de su propio brillo, y si se miraban con prismáticos, algunos testigos afirmaban que tenían una textura arremolinada
Quizá haya un testigo cuya historia sea más extensa y deba ser mencionada de una manera especial: Se trata de la doctora Lynne D. Kitei, una médico que era conocida y reputada debido a que había dedicado parte de su labor a la divulgación de temas sanitarios. Ella ya había realizado grabaciones y fotografías a luces en los cielos de Phoenix en alguna ocasión hacía un par de años.
Desde enero del 97, esos avistamientos volvieron y se repitieron en varias ocasiones, debido a lo cual, Lynne, deseosa de hallar una explicación había incluso hablado con el aeropuerto, desde donde un controlador llamado Vern le había confirmado la visión de las luces, así como la imposibilidad de identificarlas.
Casualmente (o no), la doctora, en su afán por encontrar una solución al enigma, ¡¿¿¿concertó una cita con Richard??? del Mufon, para el día 14 de Marzo. Lo que menos se esperaba era enterarse al llegar, de que la formación de luces que había visto de pasada la marzo anterior, y que solo había grabado fugazmente, había sido vista por tantísima gente, confirmando en cierta manera que ni estaba loca, ni estaba viendo visiones.
Los medios de comunicación, buscando pistas sobre el suceso de la noche previa, hablaron con el experto del MUFON, y este, con el permiso de la doctora, les puso en contacto con ella, que no tuvo problema en compartir la información de la que disponía ni su material gráfico, siempre de manera anónima.
Poco después, casualmente vio en un programa de TV a Jim Dellitoso como experto en análisis informático de imágenes de OVNIS, y se ofreció a facilitarle su material, con la condición de que mantuviese su anonimato. De la mano de este continuó con su investigación, conociendo y contactando con numerosos avistamientos, hasta que con el tiempo acabó eligiendo compartir su experiencia a cara descubierta, continuando sus indagaciones para entender lo que le sucedió. Ha publicado un libro, un documental y tiene una web completísima sobre las luces de Phoenix.
Las explicaciones a los avistamientos comenzaron a los pocos días, cuando un piloto de helicópteros Apache de la Guardia Nacional Aérea llamó, sin ninguna autorización a una televisión de la zona, para decir que las luces fuero causadas por bengalas militares utilizadas durante un ejercicio.
En respuesta a estas afirmaciones, Eileen Bienz, jefa de relaciones públicas de la Guardia Nacional Aérea de Arizona, dijo que aún no había una explicación oficial del origen de las luces.
Con respecto a las bengalas, aunque luego entraré un poco más en detalle, Charles M. Byers, experto en pirotecnia y presidente de una firma de elementos de precisión para armamento descartaba que las luces se pudiesen confundir con los dos tipos de bengala que se suelen utilizar en aviación: Las de iluminación y las que se utilizan como contramedidas de defensa
Portavoces de la cercana base de Luke, también afirmaron que no tenían conocimiento del origen de las luces, ni de que se hubiesen realizado scrambles para identificarlas. Lo cual, si lo pensamos bien, es decir, no malpensamos, solo es una respuesta de la base de Luke, no engloba a otras bases cercanas, como por ejemplo a la base Davis-Monthan en Tucson, indicando que fue más allá indicando que el último vuelo que aterrizó en las instalaciones el 13 de marzo lo hizo a las 17:50
Posteriormente, Mike Hauser, teniente coronel en la base de Luke, que había aviones F16 volando, pero no habían tenido nada que ver con los avistamientos, sino que se trataba de una misión de entrenamiento rutinaria.
La concejal Frances Emma Barwood, concejal de Phoenix solicitó que se estudiase oficialmente el fenómeno, y se diese una explicación a los testigos. Pero lo cierto es que fue criticada y denostada por políticos y militares.
El evento inicialmente no tuvo repercusión a nivel nacional, hasta que, en junio, el diario USA Today lo puso en el panorama de la actualidad.
Tras 3 meses de silencio, el gobernador de Arizona, Fife Symington anunció una conferencia de prensa para revelar «el culpable de las luces de Phoenix». Esta es la rueda de prensa en la que sacó a uno de sus ayudantes esposado y disfrazado de alienígena. Se trataba de una «broma» para quitar hierro al asunto. Aunque lo cierto es que, para los testigos, más que broma era una burla.
Con los años Sygminton, que, por cierto, había sido piloto en Vietnam, ya fuera del cargo de gobernador, reconoció haber sido testigo de las luces, y que no pudo identificarlas como algo conocido, llegando incluso a asustarse. Desmintió también que se tratasen de bengalas. ¿Qué o quién le llevó entonces en 1997 a dar aquella conferencia desacreditando el fenómeno?
Pero volviendo a 1997, a finales de Julio saltó a las noticias que el 13 de marzo, ocho aviones A10 de la Guardia Nacional Aérea de Maryland, en un ejercicio conocido como Operación Snowbird había estado haciendo maniobras en el campo de tiro de Barry Goldwater, al suroeste de Phoenix, y por seguridad lanzaron un montón de bengalas de alta intensidad antes de aterrizar en su regreso a Tucson. Al parecer, un horario de vuelo de la base Davis-Monthan muestra un escuadrón despegando a las 20:15 y retomando tierra a las 22:30. Esto, aparentemente contradice lo que hemos comentado antes, de que el último vuelo en las pistas de la Davis-Monthan fue a las 17:50.
Parece ser que, en un primer momento, los militares habían afirmado que ninguno de sus aviones estaba fuera, pero claro, se habían olvidado de mencionar los aviones de Maryland que se encontraban de visita…
Respecto al asunto de los aviones, Mitch Stanley, un astrónomo aficionado, observó las luces de gran altitud que volaban en formación utilizando un telescopio y afirmó que pudo identificar las luces de posición que indicaban que las mismas no podían ser sino avionetas Cessna.
Resumiendo:
Por un lado, tenemos montones de testigos que afirman haber visto lo que aparentemente son dos pases de lo que podrían ser o luces independientes en formación, o luces pertenecientes a un mismo objeto de dimensiones asombrosas.
Cualquiera de estas dos cosas, aparentemente a baja altura, y en silencio. Y por supuesto sin aparecer en los radares.
Por añadir factores de extrañeza al asunto, alguno de los testigos afirma haber sentido un mensaje tranquilizante durante el tránsito del objeto. De hecho, es curioso que, avistando un objeto tan impresionante, en ningún caso cundiese el pánico. Otros afirman que estando en grupo, detuvieron su coche, o dejaron lo que estaban haciendo para observar las luces, y tras el paso de estas, continuaron con su actividad sin realizar ningún comentario hasta tiempo después.
Las instancias militares consultadas en un primer momento desmienten cualquier relación con los eventos.
De hecho, según Bill Hamilton, del MUFON, un portavoz de la base de Luke dijo que no recibieron llamadas de residentes sobre las luces, pero, por otro lado, Peter Davenport, asegura que algunas de las personas que llamaron a su línea del NUFORC, lo hicieron tras contactar con la base de Luke.
Luego vino la broma o intento de descrédito, según se mire, por parte del gobernador, que años después cambiaría su opinión sobre el suceso a un camino diametralmente opuesto.
También la crítica a la concejal Barwood.
Cuando el suceso saltó a la palestra nacional, salieron a la luz las maniobras de los A10 y el asunto de las bengalas.
Bengalas que, por cierto, muchos de los testigos estaban acostumbrados a ver, y aseguran que no se parecen en nada a lo que vieron aquella noche:
Aclaremos que hay dos tipos de bengalas: Las que se utilizan como contramedida, disparándolas para desorientar, por ejemplo, a un misil que se guía por infrarrojos, y las bengalas destinadas a iluminar una zona, como el hechizo lumos máxima.
Se supone que estas fueron las utilizadas por los A10. Más concretamente, el modelo LUU-2B/B. Esas bengalas consisten en un tubo de aluminio que contiene el material que se inflama e ilumina, a base de magnesio, y que llevan un paracaídas para que su caída sea lenta, pues tienen una duración de combustión de 4 minutos.
Si quieres, te invito a buscar en YouTube videos de estas bengalas y compararlos con los videos de las luces de Phoenix, pero en las luces de Phoenix no hay humo, pero si una formación que no existe en los videos de bengalas, una bengala apagada no vuelve a encenderse, y no es lógico que se hagan ejercicios con bengalas en zonas pobladas, donde pueden caer y ocasionar daños.
Y ya que hemos abierto el melón del ocultamiento y por qué querría el ejercito intentar convencer a los testigos de que lo que habían visto eran bengalas… Vamos a subir un poco más en el nivel conspiranóico.
Algún testigo habló de cazas F-15 intentando interceptar el objeto.
Bien, pues Davenport, del NUFORC asegura que mantuvo comunicación con un militar de la base de Luke, que
afirmó haber sido testigo de los scrambles de F15, que supuestamente interceptaron el objeto sobre el centro de Phoenix, fotografiaron el objeto y regresaron a Luke AFB. Davenport afirma que
la fuente describió cómo la base había sido «bloqueada», cómo
los pilotos de los cazas habían procedido a acercarse a una milla del objeto y cómo su radar de orientación había sido «neutralizado» por el objeto. Esta fuente proporcionó numerosos detalles sobre el incidente, citando horas, los nombres y rangos de los pilotos implicados, el contenido de las conversaciones por radio con los pilotos mientras estaban en el aire y muchos otros aspectos de los eventos de esa noche. Desafortunadamente, el personal del NUFORC no pudo corroborar ninguna de las afirmaciones, pues dos días después de su primera llamada telefónica, el aviador llamó para informar que su comandante acababa de informarle que lo iban a transferir a una asignación en Groenlandia. Nunca más se supo de él.
Y ya metidos en harina, ¿qué tal si nos volvemos conspiranóicos perdidos?
No he logrado confirmación fehaciente de esto que te voy a contar, pero se rumorea que EEUU entró en DEF-CON 3 el 13 de marzo de 1997 y que el presidente Clinton «desapareció» del mapa durante horas, en un lugar secreto, a la vez que un satélite encargado de detectar la entrada de misiles quedaba inoperativo, y ráfagas de radiación gamma de origen desconocido entraron en nuestra atmósfera. ¿Cómo te quedas?
Y ahora, después de recopilar toda esta información, me ocurre lo de siempre. Que, si antes tenía preguntas e incertidumbres sobre el caso, ahora tengo más.
¿A qué se debe ese silencio oficial de «no hemos visto nada», «no sabemos nada» y de repente cuando la cosa salta a nivel nacional, salen de a saber dónde los chicos de Maryland con los A10 y las bengalas?
¿Por qué me chirría tanto la idea de los aviones y las bengalas en una zona recurrente de maniobras y ejercicios? ¿No deberían estar acostumbrados los habitantes de la zona? Es más, según algunos testigos, relacionados con el mundo militar, seguro que aquello no era ni una formación de aviones ni una tanda de bengalas.
¿Qué era entonces? Y si no lo era… ¿Por qué el afán del ejército en decir que sí? ¿Qué trataban de ocultar?
También hay quien dice que el suceso de las 20:00 fue un ovni de verdad, y lo de las 22:00 unas bengalas, que supuestamente lanzaron para despistar y encubrir el primer suceso. Pero estamos en las mismas… esas bengalas eran un poco raras… Y en cualquier caso… ¿Qué es un ovni de verdad?
Desde luego, si estamos hablando de un objeto silencioso de un kilómetro y medio de envergadura que vuela de forma aparentemente inteligente… ¿Podríamos decir que nuestro no es? Ha pasado ya un cuarto de siglo, y no ha salido nada que se le parezca. Lo más grande, que ya existía en los 90, era el Difunto antonov 225, que solo se ha visto superado en 2020 por el Stratolaunch, con 117 metros de envergadura. Así que lo de un prototipo, la verdad es que no me convence demasiado.
¿Qué es entonces? ¿Tenía razón Mitch Stanley y se trataba de una formación de avionetas Cessna? A esto yo le planteo un par de dudas: La primera es ¿Qué luces lleva una avioneta para verse como una luz naranja-rojiza redonda incluso pasando por encima de tu cabeza? Puedo entender que si te viene de frente confundas las luces de navegación, o las de aterrizaje, si las lleva encendidas. Pero si la ves de panza, deberías ver las estroboscópicas, o incluso la roja y verde de posición en los planos. ¿Y a qué distancia tienen que ir para que no escuches el motor, no ya de una, sino de 5 o 6 avionetas?
Otra cuestión que se me ocurre es que, habiendo utilizado en alguna ocasión un telescopio astronómico, puedo asegurar que enfocar y más aún seguir un objeto en movimiento, como un avión, por lo menos a mí, se me hace totalmente imposible.
¿A qué se debe el intento de descrédito de la concejala Barwood en cuanto trató de promover una investigación formal? ¿Y qué llevó a Fife Symington, gobernador de Arizona, a llevar a cabo ese paripé con el ayudante disfrazado de alienígena? Puede que la solución no tenga que ver con marcianitos verdes, pero él mismo, años después, seguía sin encontrar una respuesta a lo sucedido.
Con todo lo que he leído, visto y oído sobre OVNIS, y sin poner la mano en el fuego ni por mí mismo, … Yo creo que tengo un avistamiento de ese tipo y me encierro en mi casa, por si las moscas. En cambio, el suceso no parece generar miedo en los testigos. Ni siquiera al año siguiente del estreno de Independence Day. De hecho, algunos manifiestan un efecto tranquilizante, o que tras el avistamiento continúan con su rutina como si nada hubiese ocurrido.
La Doctora Kitei relaciona las luces con cuestiones espirituales, como las ECM, y la evolución de la conciencia de los seres humanos o las experiencias chamánicas de los antiguos, que no en vano bautizaron cierta zona como «el cerro de la estrella» Quizá porque hace siglos ya se veían orbes en el entorno. Yo no tengo mucha creencia en esto de la evolución espiritual como método de crecimiento personal, pero quién sabe lo que puede haber detrás de todo ello. Quizá sea un hilo del que tirar para entender otras cosas…
A estas interrogantes y a alguna más que se me ocurre, yo no tengo una respuesta.
Solo puedo darte un consejo. Reflexiona, consulta, bebe información de todas las fuentes que puedas. Y si puedes, investiga. Quizá así puedas desvelar el factor enigma que descifra este caso.
Yo, por mi parte, ahora debo dejarte. Vuelve cuando quieras, que estaré encantado de recibirte y contarte más historias.
Por lo demás, te recuerdo que, si tienes algo que contarme o quieres dejarme tu opinión sobre el caso, puedes hacerlo a través Facebook, Instagram, Twitter, Telegram y por supuesto de los comentarios y la comunidad de Ivoox. Suscríbete a este podcast para estar al día cuando publique nuevos episodios y no olvides darle al me gusta, para que así, este humilde curioso sepa que estás ahí y siga contándote cosas.
Te deseo que hasta nuestro próximo encuentro seas feliz, y que jamás dejes de maravillarte ante el misterio.